Críticas de las cofradías al retraso de la expedición de la UE a las rías gallegas

La costa de Ferrol recibe al día más de cien millones de litros de aguas residuales

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

El aplazamiento de la expedición de la Unión Europea para inspeccionar las rías gallegas parece un síntoma más de la cronificación del problema de contaminación que sufre la costa de esta comunidad. Después de años de promesas y de inversiones millonarias, el problema sigue sin resolverse, como denuncian las cofradías. El deterioro es evidente en zonas como las de O Burgo, Vigo y Ferrol.

Esta misma semana reventó un emisario general de aguas fecales que vertió en la cercana playa de Bouzas, en la ría de Vigo. Diversos informes alertan sobre los altos niveles de metales pesados en el área. Y se siguen produciendo vertidos de fábricas, como el que hace unos años afectó a un polígono de bateas. Pero la UE se hace esperar. El patrón mayor de la cofradía de A Coruña, Manuel Cao, explicó ayer que habrá «reacciones» por este aplazamiento. «Que habrá respuesta eso es seguro», replicó aunque no concretó de qué tipo. Hace 32 años que la cofradía reivindica la regeneración de la ría de O Burgo. Una zona castigada por el crecimiento urbanístico y por los vertidos, saturados por el exceso de población: «Han arreglado el de Cambre, pero solo se sabrá si funciona correctamente cuando llueva». A esto hay que sumarle dos grandes vertidos en el pasado año, uno de queroseno y otro de gasoil.

La Administración pública invirtió 123 millones de euros en el saneamiento de la margen norte de la ría de Ferrol. Pero esa cantidad millonaria es todavía inútil. Es necesario gastar otros 45 millones para conectar la red de alcantarillado urbano de Ferrol, Narón, Fene y Neda al colector general. Mientras tanto la ría sigue recibiendo más de cien millones de litros de aguas residuales cada día. Los vertidos han anegado varias de sus ensenadas más ricas, como las de A Malata, A Gándara o Caranza, antaño potentes bancos marisqueros, en cenagales de lodos orgánicos. Ese sector ha sido el que más ha sentido el impacto de la contaminación. La ría daba trabajo hace poco más de una década a cerca de un millar de personas, ahora solo quedan 500.

Las cofradías arousanas reivindican desde hace años el saneamiento de los ríos Ulla y Umia. Aunque aún queda mucho trabajo por hacer, «algo se ten mellorado», según afirmaba ayer el patrón mayor de Cambados, Benito González. Las poblaciones también asfixian la costa arousana. La que cierra la ría por el sur, O Grove, carece de depuradora. Y cinco concellos emplean dos en la ría de Pontevedra. Las dos depuradoras son de titularidad autonómica, aunque están gestionadas por concesiones. El problema más grave denunciado por las cofradías es que cuando se colapsa el colector procedente de Marín o de Pontevedra los aliviaderos vierten al mar.

En Ribadeo continúan realizándose vertidos de las parroquias y ganaderías del interior, donde abundan las fosas sépticas. La inauguración el pasado año de la depuradora de Vilaselán no soluciona este problema.

En la Costa da Morte, los 50 millones de euros invertidos en saneamiento en los últimos años sí han servido para reducir sensiblemente los vertidos.

Información elaborada con las aportaciones de S. Acosta, J. Alonso, S. Estévez, M. Gago, X. V. Gago, E. Vázquez Pita y J. Ventura

Zona de vertidos, ayer, en la ría de Arousa. MARTINA MISER
Saber más...